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Correcciones

Última actualización junio 17, 2026 6 min de lectura

TBN Express se compromete con la precisión. Cuando cometemos un error, lo corregimos rápidamente y lo reconocemos. Esta página explica cómo gestionamos las correcciones y cómo puedes informar de un error: lleva a la práctica el compromiso con la precisión recogido en nuestra Política editorial.

Nuestro compromiso con la precisión

Los errores son inevitables en una cobertura tan dinámica; ocultarlos no es aceptable. Tratamos con seriedad cada informe fundamentado, corregimos con prontitud los errores verificados y somos transparentes sobre lo que ha cambiado.

Tipos de corrección

No todos los cambios son iguales. Distinguimos entre correcciones sustanciales, arreglos menores y actualizaciones, y señalamos cada uno de la forma adecuada.

Tipo Qué abarca Cómo lo señalamos
Corrección Un error factual que afecta al significado. Una nota al pie del artículo que explica qué cambió y cuándo.
Arreglo menor Erratas, formato y enlaces rotos. Corregido sin una nota formal.
Actualización Nuevos acontecimientos en una historia en evolución. Con marca de tiempo para que los lectores vean qué es nuevo.
Aclaración Una redacción que podría malinterpretarse. Reformulada, con una nota cuando cambia el significado.

Cómo informar de un error

¿Has detectado un error? Escribe a corrections@tbnexpress.com con los datos indicados a continuación, o utiliza nuestra página de Contacto. Cuanto más específico seas, más rápido podremos verificarlo y corregirlo.

Incluye, por favor: el título o el enlace del artículo, la afirmación concreta que crees que es incorrecta y una fuente que respalde la corrección si dispones de ella.

Qué ocurre después

Revisamos cada informe. Si se verifica que una afirmación es incorrecta, la corregimos y —en el caso de cambios sustanciales— añadimos una nota fechada. Si concluimos que el texto original era exacto, lo diremos. En cualquier caso, nuestro objetivo es responder a las correcciones fundamentadas en lugar de dejarlas sin respuesta.

Cifras de mercado y datos en vivo

Los precios, las capitalizaciones de mercado y otras cifras en vivo reflejan el momento en que se obtuvieron y se almacenan en caché durante intervalos breves, de modo que un número que parece desactualizado puede ser simplemente un valor en caché y no un error. La forma en que obtenemos y actualizamos nuestros datos está documentada en nuestra Metodología.

Cuándo emitimos una corrección

El criterio que aplicamos es sencillo: ¿un error factual ha cambiado, o podría cambiar, la comprensión de un lector? Si es así, merece una corrección y no una edición silenciosa. Distinguimos los errores de hecho genuinos —una cifra equivocada, un acontecimiento mal descrito, una cita mal atribuida— de las cuestiones de énfasis o redacción, que tratamos como aclaraciones. No consideramos una corrección como una confesión que haya que minimizar; la consideramos el coste normal de publicar con rapidez en un campo tan dinámico, y algo que los lectores tienen derecho a ver.

Transparencia y registro público

Las correcciones sustanciales llevan una nota fechada que explica qué cambió, de modo que el registro sea honesto en lugar de reescribirse en silencio. No eliminamos un artículo defectuoso para hacer desaparecer un error, salvo cuando exista una razón legal o de seguridad para hacerlo; la integridad del registro público importa más que la apariencia de no haberse equivocado nunca. Los arreglos menores, como erratas o enlaces rotos, se realizan sin una nota formal, porque no alteran el significado. Este enfoque lleva a la práctica el compromiso con la precisión establecido en nuestra política editorial.

Rapidez e historias en desarrollo

Las noticias sobre cripto suelen desarrollarse por etapas, y un artículo que era exacto cuando se publicó puede quedar superado por los acontecimientos. Lo gestionamos con actualizaciones con marca de tiempo, en lugar de fingir que la versión anterior nunca existió. Una corrección arregla algo que era erróneo en el momento de escribir; una actualización refleja algo que ha cambiado desde entonces. Mantener ambas cosas separadas ayuda a los lectores a entender si están viendo una corrección o simplemente el siguiente avance de una situación en evolución.

Por qué esto importa. Una publicación que oculta sus errores pide a los lectores que confíen en ella a ciegas. Preferimos ganarnos la confianza mostrando nuestras correcciones abiertamente.

Ejemplos de lo que corregimos

Para concretar el estándar: corregimos una cifra mal indicada, un acontecimiento con fecha errónea, una cita mal atribuida, una descripción inexacta de cómo funciona un protocolo o cualquier afirmación factual que resulte ser falsa. Aclaramos una redacción que podría malinterpretarse razonablemente aunque los hechos subyacentes fueran correctos. Actualizamos los artículos cuando una historia en desarrollo avanza. Lo que no hacemos es reescribir la historia en silencio para hacer desaparecer un error anterior, ni dejar en pie un error fundamentado porque reconocerlo resulte incómodo. Cada tipo de cambio se gestiona de la forma descrita arriba, para que los lectores puedan distinguir una corrección de un nuevo avance.

Nuestra promesa a los lectores

El compromiso que sustenta todo esto es claro. Si nos demuestras que nos equivocamos en un dato, lo comprobaremos, lo corregiremos con prontitud y —en cualquier caso que haya afectado al significado— lo reconoceremos con una nota fechada. Si finalmente concluimos que el texto original era exacto, explicaremos por qué en lugar de ignorarte. En cualquier caso, los informes fundamentados reciben una respuesta en lugar de silencio. Así es como llevamos a la práctica diaria los principios de precisión de nuestra política editorial, y es el estándar que te pedimos que nos exijas.

Cómo evitamos los errores de entrada

Las correcciones son una red de seguridad, no un sustituto del cuidado, así que la mayor parte de nuestro esfuerzo se dedica a no necesitarlas. Las afirmaciones se contrastan con fuentes primarias antes de la publicación, las cifras en vivo proceden de nuestros proveedores de datos en lugar de escribirse a mano, y una persona revisa cada página antes de que se publique. Somos especialmente meticulosos con todo lo que pueda afectar a cómo entiende el mercado un lector, donde el coste de un error es mayor y la tentación de publicar rápido es más fuerte. Cuando aun así se cuela un error —como ocurre de vez en cuando en una cobertura tan dinámica— entra en acción el proceso de corrección descrito arriba. Detectar pronto los errores y asumir los que llegan a los lectores son las dos mitades del mismo compromiso con la precisión, y ambas se derivan de los estándares de nuestra política de verificación de datos.

Preguntas frecuentes

¿Cómo informo de un error?
Escribe a corrections@tbnexpress.com con el título del artículo, el punto concreto que crees que es incorrecto y una fuente de apoyo si dispones de ella.
¿Recibiré una respuesta?
Revisamos cada informe y nuestro objetivo es responder a las correcciones fundamentadas. Los errores verificados se corrigen con prontitud.
¿Cómo se muestran las correcciones en el artículo?
Las correcciones sustanciales llevan una nota fechada al pie del artículo. Los arreglos menores, como las erratas, se realizan sin una nota formal.
Un precio parece incorrecto, ¿es un error?
Las cifras en vivo se almacenan en caché durante intervalos breves y reflejan el momento en que se obtuvieron, por lo que pueden ir ligeramente por detrás del mercado. Consulta nuestra Metodología para conocer los intervalos de actualización.