En las criptomonedas, la seguridad se reduce a una sola cosa: quién controla las claves privadas. Un monedero no es más que la herramienta que almacena esas claves, y los monederos se dividen en dos grandes categorías.
Monederos calientes
Un monedero caliente está conectado a internet: una aplicación de teléfono, una extensión de navegador o una cuenta de exchange. Los monederos calientes son cómodos para gastar y operar, pero estar en línea los convierte en un objetivo mayor para los atacantes.
Monederos fríos
Un monedero frío mantiene tus claves fuera de línea, por ejemplo en un dispositivo de hardware dedicado. Como las claves nunca tocan un ordenador conectado a internet, el almacenamiento en frío es mucho más difícil de vulnerar y resulta muy adecuado para las tenencias a largo plazo.
Pasos prácticos de seguridad
- Usa un monedero caliente solo para lo que necesites en el día a día; guarda las cantidades mayores en almacenamiento en frío.
- Haz una copia de seguridad de tu frase de recuperación fuera de línea y nunca la escribas en un sitio web.
- Recuerda que en un exchange es la plataforma la que tiene tus claves: «si no son tus claves, no son tus monedas».
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