Es fácil fijarse en el precio de una moneda y olvidar los costes de operar con ella. Esos costes determinan tu verdadero punto de equilibrio: el precio al que una operación de ida y vuelta simplemente te devuelve al punto de partida.
Los principales tipos de comisión
- Comisiones de trading. Un porcentaje que cobra un exchange en cada compra y venta, a menudo dividido en tarifas «maker» y «taker».
- El spread. La diferencia entre el mejor precio de compra y el de venta. Los spreads más amplios en mercados ilíquidos te cuestan más: otra razón por la que importa la liquidez.
- Comisiones de red. El coste de mover monedas on-chain, como las comisiones de gas en Ethereum.
Por qué el punto de equilibrio queda por encima de tu entrada
Como las comisiones se aplican en ambos lados de una operación, el precio tiene que subir un poco por encima de lo que pagaste antes de quedar en tablas. Los pequeños porcentajes se acumulan: operar con frecuencia puede erosionar discretamente la rentabilidad incluso cuando cada comisión individual parece insignificante.
Calcula tu propia cifra
En lugar de adivinar, introduce tus datos en la calculadora de punto de equilibrio. Muestra el precio de venta exacto que cubre tus comisiones de compra y venta, y cuánto debe moverse el mercado para llegar ahí. Combínala con la calculadora de pérdidas y ganancias para revisar una operación que ya hayas realizado.
Cómo reducir los costes
Operar con menos frecuencia, usar mercados más líquidos y estar atento a la congestión de la red reducen el lastre de las comisiones. Para quienes compran a largo plazo, un enfoque constante como el promedio del coste en dólares también puede limitar la cantidad de actividad con muchas comisiones que asumes.
Herramientas relacionadas
Prueba la calculadora de punto de equilibrio, la calculadora de pérdidas y ganancias y la calculadora de DCA, y luego lee cómo leer una página de mercado para ver dónde aparecen las comisiones y los spreads en los datos en vivo.